El condado inglés de Yorkshire es que le da origen al nombre de esta
elegante
raza y surge de una combinación de terrier escoceses
e ingleses, combinación
que
produjo otras razas del tipo terrier.
Es un excelente perro de compañía, ya que posee las características propias
de
los Terriers y su tamaño lo hace muy manejable.
No le gusta estar solo, necesita de la compañía del ser humano. Es un perro
de
una gran vivacidad y una inteligencia que le permite intuir el estado
anímico de
su amo y actuar en consecuencia.
De adulto se torna caprichoso y terco si no se ha sabido educar o se lo ha
consentido demasiado, todo aquello que se le permita de cachorro, jamás se
le
podrá quitar de adulto. Tiene excelente relación con los niños y mejor aún
con
los mayores.
Son muy guardianes y con toda persona que no conozca se mostrará tímido al
principio para entregarse enteramente una vez que la haya conocido. Su largo y hermoso pelaje requiere de cierta atención para que luzca
presentable, para aquellos que se dedicarán a las pista el aseo y el adiestramiento debe empezar a muy temprana edad. |