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Su origen es muy remoto, se presume
su
existencia hacia 200 años a. C. por la aparición
de su estampa en bajorrelieves chinos. Era utilizado como cazador
y guardián, como perro de tiro y de rebaño. En ocasiones
se comía su carne y se comerciaba con su piel. Occidente
lo descubrió a finales del siglo XIX. A partir de entonces
se convirtió en perro de lujo y de compañía.
Probablemente no exista nada más
oriental que el carácter del Chow Chow. Su sabiduría
se basa en "no ver, no decir, no oír" nada de
aquello que no merece ser visto, dicho, ni oído, pero no
debemos creer que este aire distante sea producto de la falta
de interés, ciertamente, el valora la atracción
que para él representa el hecho y decide la atención
que le brindará.
Se comporta con bastante independencia, muy
observador y vigilante, con un marcado instinto de guardián,
ladra muy poco, pero si lo hace, hay que atender su llamado.
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